Rodolfo Carpintier: “La idea es menos importante que la capacidad de ejecución”

Experto en Internet, emprendedor en serie, influencer, inversor… Cualquier descripción se queda corta para definir a Rodolfo Carpintier, presidente y fundador de Digital Assets Deployment – incubadora de negocios en Internet y tecnología 2.0 -.

Tras pedirle esta entrevista durante The South Summit, Rodolfo nos recibe amablemente en su despacho de DaD para charlar sobre Internet, emprendimiento y tecnología.

*** Local Caption *** Fundador de DaD / plano medio

Después de una dilatada carrera como emprendedor en la web y ahora como inversor de startups, ¿qué opina sobre la gran cantidad de empresas que se están creando en Internet? ¿Hay sitio para todas?

Hay sitio para muchas más, el problema está en que no todas tienen sentido. Estamos en pleno S.XXI y el 90% de las empresas son del S.XX, lo que quiere decir que está todo por hacer. Lo malo es que la gente se empeña en hacer lo mismo y no es viable que surjan doscientas startups iguales porque, lógicamente, no van a salir adelante. Ahora hay muchísimas oportunidades para hacer cosas nuevas.

¿Por qué decidió dar el paso de emprendedor a inversor y crear DaD?

Creo que llega un momento en la vida en el que no te apetece estar en un solo proyecto, sino estar en varios y ayudar con tu experiencia a que varias empresas salgan adelante, por eso te conviertes en inversor.

¿Cuál es el modelo de negocio de DaD y cuál es su porcentaje de éxito?

Ahora estamos invirtiendo en más de 20 empresas y el porcentaje de éxito varía mucho de un año a otro. Si hacemos un histórico, a nivel europeo el 67% de las empresas quiebran y del 33% restante que sobrevive, sólo el 10% son las que realmente tienen un gran valor. Las otras se convierten en pymes que son rentables y siguen adelante pero no son grandes inversiones. Es decir, hay que calcular que tienes que ganar mucho dinero con una de cada 30 o 40 empresas invertidas para compensar las 20 o 30 empresas en las que pierdes.

¿Qué es lo primero que mira cuando un emprendedor le pide financiación para su startup?

Lo primero que miro es a la persona, si se cree lo que me está contando y si lo puede llevar a cabo. Las ideas rara vez son dramáticamente novedosas. En España tenemos la costumbre de copiar cosas que han tenido éxito fuera y hacerlas aquí. Por lo tanto, la idea es menos importante que la capacidad de ejecución.

 ¿Cómo puedes diferenciarte hoy en día en Internet? ¿Está todo inventado o todavía nos queda mucho por descubrir?

Está todo por inventar. Las empresas tienen que entender que vivimos una época de continuo avance y tienen que dar servicios al nivel del siglo en el que vivimos. Eso deja mucho margen de oportunidad para nuevos negocios que empiecen siendo pequeños y se conviertan rápidamente en líderes.

¿Es la internacionalización un concepto clave en la estrategia de un negocio online?

No es imprescindible, pero es muy difícil que en un mercado como el español, que representa el 1,7% del Internet mundial, tengamos empresas suficientemente grandes como para tener un gran valor. Hay casos que sí han tenido éxito, como Idealista, pero lo habitual es que haya que internacionalizarse rápidamente.

¿Qué opina sobre la situación que atraviesan Softonic o eDreams?

Yo creo que en el caso de Softonic el problema llega cuando tienes un sistema basado en dos cosas que no manejas tú.  En primer lugar, Google; y en segundo, un modelo de negocio molesto para el usuario final, ya que los usuarios aceptan cosas porque no las entienden, pero cuando empiezan a entenderlas, no les gustan. Entonces llega un momento en el que hay que cambiar los modelos de negocio, y el caso de Softonic es un ejemplo típico en el cual no se ha prestado suficiente atención al cliente final, es decir, se ha puesto un gran énfasis en ganar dinero, cosa que está muy bien, pero no se ha protegido al usuario, no se ha pensado en qué había que hacer para tener una propuesta de valor diferencial a lo largo del tiempo.

El caso de eDreams lo veo diferente, porque creo que su problema es que dependen de las relaciones que tienen con empresas como Iberia. En el mundo de los negocios turísticos hay demasiada gente en el mismo espacio que ofrecen cosas muy similares, entonces diferenciarse no es nada fácil.

 ¿Qué vio en Tuenti o BuyVIP que otros no vieron?

En el caso de Tuenti aposté por la gente que me lo presentó. Gente joven, entusiasta, con ganas de hacer cosas nuevas… Me pareció, como así fue después, que iban a hacer algo diferencial. En aquel entonces Facebook estaba solo en inglés, no había una red social en castellano, y yo creía que había espacio para una red social local.

En el caso de BuyVIP vimos un modelo de negocio que nos gustó, lo hablamos con Gustavo (García Brusilovsky, CEO de BuyVIP), lo estudiamos, llegamos a la conclusión de que podía ejecutarlo bien y le respaldamos.

¿Cree que en España se apuesta lo suficiente por el talento y por los emprendedores o se necesita más implicación por parte del Estado?

Queda mucho por hacer. Hay muchos inversores que todavía no se atreven con el sector de la tecnología, inversores tradicionales que invierten en bienes inmuebles pero todavía no han decidido dedicar una parte de su inversión a tecnologías avanzadas.

 ¿Qué debe hacer un emprendedor cuando tiene una idea pero no tiene recursos económicos para llevarla a cabo?

Los recursos económicos nunca son un problema. Esa es una visión equivocada que tienen los emprendedores en general. Creen que el negocio pasa por tener dinero y no es así. El negocio pasa por tener producto, por tener una idea y por llevarla a cabo. Hoy en día se puede hacer un mock up de tu idea, difundirlo por redes sociales y ver si realmente tiene sentido sin gastarte un duro y dedicándole solo unas cuantas horas. El dinero es importante cuando tienes algo que funciona y quieres hacerlo crecer rápidamente, pero no para empezar.

 ¿Es necesario ese punto de suerte que ayude a alcanzar el éxito?

La suerte, como decía Picasso, te tiene que encontrar trabajando fuerte. Más que la suerte, creo que es muy importante el timing. He visto muchas empresas que han fracasado y, dos o tres años después, el mismo modelo de negocio ha triunfado. A veces tienes “la gran idea”, pero la tienes demasiado pronto o demasiado tarde. Si es muy pronto, te quedas sin dinero antes de que el público reaccione y, si llegas tarde, tienes una competencia tan grande que tienes que ejecutar muy bien para que sea posible competir.

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