La “desagregación” del cloud computing

Pensemos en una época anterior a Internet, los iPads, o los televisores inteligentes. Cuando los productos se fabricaban a gran escala bajo complicadas cadenas de montaje con el objeto de atraer a un público masivo. Una vez pasados los procesos de prueba y errores y se llegaba al final óptimo, los productos eran introducidos en el mercado de consumo. Desviarse del diseño estándar no era sólo improductivo, sino que también era completamente ilógico y caro.

Cloud computing

En la época de Henry Ford y las altas columnas de humo industriales, el objetivo de las empresas era crear productos que satisfacían los deseos comunes. Este proceso se mantuvo relativamente sin cambios hasta la llegada de Internet. Podemos decir que el coste marginal para muchas empresas se ha reducido porque los servicios virtuales o lógicos no tienen el mismo coste fijo asociado a productos físicos.

En su libro, La Curva, Nicolas Lovell llama “desagregación” al proceso de atender y centrarse en las preocupaciones individuales y la personalización. ¿Cómo se aplica esto al cloud computing? A pesar de haber nacido y crecido en la era ‘desagregada’, la nube ha tocado sólo marginalmente el potencial inherente a comunidades y grupos localizados. Incluso hace dos años, las conversaciones sobre la nube se centraban exclusivamente casi en su totalidad en hacer que la nube funcionara para las empresas. El regate familiar de palabras de moda como “escalable”, “flexible” y “CAPEX” circulaban en torno al punto en el que la detección de cualquier diferenciador entre proveedores era casi imposible. Los problemas inherentes a la nube “igual para todo”, no evitaron este punto. A pesar del movimiento acertado y unilateral del modelo “X como servicio”, una parte sustancial del mercado de servidores se entrega como “antiguamente”, con configuraciones básicas e integración de redes.

Sin embargo, en el último año, las conversaciones alrededor de la nube se han alejado discretamente de lo general y se dirigen hacia casos de uso específicos para usuarios finales. El “beneficio de la nube” poco a poco se ha aplicado a variantes menos restringidas, presentando una gran oportunidad para empresas cloud que ofrecen servicios más allá de las soluciones básicas con cargas de trabajo predecibles y necesidades de servidor. Hay muchos niveles hasta llegar al de la infraestructura que se pueden personalizar en una nube no-Fordista: cómo y por dónde viajan los datos en la red de conexión; la ubicación de los centros de datos físicos, no sólo en las grandes regiones continentales, también en países y ciudades; el tipo de hardware desde los servidores estándar a los capaces de manejar cargas de trabajo especiales como gráficos, hasta algún día, pronto, la computación cuántica.

La combinación de una utilidad extraordinaria, tanto para constructores como consumidores con capacidad más amplia y flexible permitirá la desagregación de la nube. El Internet de las Cosas y la gran expansión de las aplicaciones Big Data son sólo dos de las específicas que han alterado drásticamente la manera en la que las empresas hablan de Cloud Computing. Durante los próximos 12 meses, los proveedores que puedan comunicarse a ese nivel con más éxito, tendrán el potencial para dominar el mercado.

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Los proyectos Bileit, K-Social y Business Init, ganadores del concurso MADdata

El concurso para emprendedores MADdata ya tiene sus tres proyectos ganadores: Bileit, una plataforma de descuentos de última hora; K-Social, un sistema para prevenir y actuar en casos de violencia de género; y Business Init, un software para encontrar el mejor emplazamiento para un nuevo negocio. Los tres equipos han sido reconocidos como las mejores iniciativas en la primera competición para emprendedores que generen negocios tecnológicos por medio del Big Data.

MADdata
Ganadores del concurso para emprendedores MADdata

Los tres proyectos seleccionados han recibido un total de 15.000 euros en premios correspondientes a las categorías de Innovación empresarial, Innovación social y Visualización de datos.

El premio al mejor proyecto de “Innovación empresarial” ha sido para Bileit, una plataforma para reservar, gestionar y comprar entradas para eventos culturales y deportivos. Esta solución se basa en el modelo last minute, que proporciona descuentos agresivos y aumenta la rentabilidad de los eventos.

K-Social ha sido galardonada como la mejor solución de “Innovación social” por su aplicación para teléfonos móviles y otra de acceso a través de la web para prevenir la violencia de género, recopilando la información en tiempo real sobre el estado de ánimo de mujeres que ya han sido víctimas de maltrato.

En cuanto a la categoría “Visualización de datos”, el proyecto ganador ha sido Business Init, una herramienta visual para analizar posibles emplazamientos de un futuro negocio, así como, una vez elegida una zona y tipo de negocio, hacer un breve análisis previo de la competencia y locales disponibles para alquilar o comprar.